La posición ambigua de Italia ante la crisis de Venezuela

La semana italo-latinoamericana que se llevó a cabo del 11 al 15 de diciembre en la capital italiana, incluyó la participación del gobierno de Nicolás Maduro y de representantes de la MUD por igual

Por Marinellys Tremamunno para Diario Los Andes (Venezuela)

La celebración del 50º aniversario de la Organización Internacional ítalo-latino americana (iila), ente adscrito a la cancillería italiana, sirvió como escenario para poner en relieve el tema venezolano, pero de un modo un poco ambiguo. Mientras que el viceministro para Europa Yvan Gil fue invitado a participar en la VIII Conferencia Italia-América Latina y el Caribe, realizada en la sede de la cancillería italiana; en la Cámara de Diputados, fueron recibidos los diputados Julio Borges y Luis Stefanelli, durante la celebración del II Foro Parlamentario ítalo-latinoamericano.

El canciller italiano Angelino Alfano dedicó unas palabras sobre Venezuela durante la inauguración de la conferencia organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la península: “Italia está convencida que la única solución es el diálogo franco y constructivo entre el gobierno y la oposición”. Lamentable que el diálogo en estos últimos tres años sólo ha servido reuniones estériles y perder tiempo en la atención de una crisis humanitaria que cada día se cobra más vidas.

En este escenario, el viceministro Gil aprovechó el derecho de palabra para insistir que la crisis venezolana es el resultado de las sanciones: “Venezuela, es víctima de las grandes potencias, de acciones financieras económicas que están limitando el desarrollo, acciones unilaterales, coercitivas”.

Al ser abordado por los periodistas sobre las denuncias de violación de derechos humanos contra el gobierno de Nicolás Maduro, indicó que la violencia viene de la oposición y no del gobierno, acusándolos de haber quemado 29 personas vivas. “Ahora resulta que ganamos 308 alcaldías en un proceso electoral, es decir las fuerzas revolucionarias han salido fortalecidas de una política errada de la oposición”, dijo. Sobre el diálogo, enfatizó que “no es un punto culminante”, porque el “diálogo político en Venezuela tiene 20 años ocurriendo”.

La llamada Unidad Democrática, representada en Roma por los diputados Luis Stefanelli y Julio Borges, aprovecharon la ocasión para intentar explicar la ausencia del poder legislativo venezolano.

Luis Stefanelli, miembro de Voluntad Popular y representante del Grupo de Amistad Interparlamentaria Italia-Venezuela, dedicó su intervención a los casos de corrupción relacionados con el proyecto del arco minero y Pdvsa, que según su criterio demuestran la grave crisis institucional y política que atraviesa Venezuela.

Y el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, explicó que “el edificio del Parlamento se encuentra militarizado” y recordó las sentencias del TSJ para justificar el cese de las actividades del poder legislativo venezolano, porque ha sido encuadrado “en una figura jurídica de desacato”. Concluyó deseando que las elecciones presidenciales del 2018, “junto con la compañía de las distintas democracias del mundo, pueda significar una oportunidad real para que el pueblo venezolano logre tener ese derecho a tener democracia, desarrollo, libertad y ser un país de oportunidades”. Ahora queda preguntarse si aún es posible hablar de elecciones en el actual contexto. Nos preguntamos, ¿dictadura y elecciones son compatibles?

No hay comentarios.

Agregar comentario

Debe ser logged in para agregar comentarios.