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Biagio Pilieri tras 498 días preso: “El aislamiento es una forma de tortura moderna”

El dirigente opositor venezolano rompe el silencio tras su liberación y relata las condiciones de su detención en El Helicoide. Asegura que el cambio en Venezuela es irreversible.

MARINELLYS TREMAMUNNO / DIARIO LAS AMÉRICAS

Tras permanecer 498 días detenido en El Helicoide, uno de los centros de reclusión más cuestionados de Venezuela, el líder del partido Convergencia y también periodista Biagio Pilieri ofreció su primera entrevista luego de obtener libertad plena el pasado 19 de marzo. Su arresto, ocurrido el 28 de agosto de 2024, se produjo en un contexto de creciente persecución contra dirigentes opositores tras las elecciones presidenciales.

En conversación exclusiva con el Diario Las Américas, Pilieri aseguró que durante su estadía en las mazmorras del régimen venezolano fue víctima de un férreo aislamiento, con un gran impacto físico y psicológico. Agradeció el papel que desempeñaron Italia, Estados Unidos y el Vaticano en su liberación. Y aprovechó la ocasión para explicar su visión sobre la ruta política que enfrenta Venezuela. “El cambio es irreversible”, afirmó.

– Es tu primera entrevista a un medio de comunicación luego de tu liberación, ¿cómo viviste esos 498 días sin tu familia, completamente aislado?

Mi familia y yo vivimos más de 14 meses de incomunicación, porque no fueron solamente los 498 días de prisión o de secuestro político, sino que fue un absoluto aislamiento. No sabíamos prácticamente nada de lo que estaba sucediendo en el país, fue muy duro. Tengo que agradecerle al gobierno de Italia, que fue tan solidario; al gobierno de los Estados Unidos, al Vaticano, que también fueron determinantes; y a cada persona que, incluso sin conocerme, elevaba una oración todos los días por mi caso y por todos los presos políticos. Estar tanto tiempo aislado es una forma de tortura moderna, una forma de tortura que quizás en el cuerpo no se note al principio, pero que, en lo espiritual, en lo emocional y en lo psicológico hace muchísimo daño. Y bueno, una de las primeras cosas que me sostuvo fue creer en Dios, estar siempre pidiéndole que nos diera la fortaleza, no solamente a nosotros para resistir, sino a nuestra familia para que pudiera mantenerse firme.

– A diferencia de otros presos políticos, en cuyo caso no se supo por muchos días dónde se encontraban, en tu caso se pudo conocer que habían sido llevados a El Helicoide por la ubicación del GPS del teléfono de tu hijo. Cuéntanos esos momentos tan delicados de tu detención.

Bueno, te doy un poco el contexto. Desde que fui prácticamente el vocero de la última rueda de prensa que se dio en el comando de campaña de Edmundo González Urrutia y de María Corina Machado, donde afirmamos que íbamos a tener las actas, comenzó una persecución brutal. Y llegó el 28 de agosto, cuando se cumplía el primer mes de haber ganado la elección presidencial, fuimos a ese acto porque no podíamos dejar sola a María Corina Machado. Ya nos habían perseguido temprano en la mañana cuando llegamos, pero luego en la segunda ya no pudimos evadirnos más. Después de una persecución que duró cerca de 40 minutos, que pudimos grabar parcialmente y que salió en vivo, fuimos apresados. La persecución terminó con cuatro camionetas y 12 motorizados cercándonos por todas partes, hasta que la camioneta donde yo iba falló. Y efectivamente siempre se supo dónde estuve, porque uno de los teléfonos tenía la ubicación activada. Después, uno de los comisarios me contó que el operativo estaba montado para tres, para Juan Pablo Guanipa y Delsa Solórzano. Pero al evadirme temprano en la mañana, ellos tomaron la decisión de concentrar todo su esfuerzo y toda su maquinaria represiva en mí.

– ¿Temiste por tu vida y por la vida de tu hijo en esos momentos de la detención?

Siempre se teme. Además, el temor es un sentimiento humano. Lo valioso es superarlo y que no te paralice. Si te digo que no tenía miedo, te miento. Pero por quien tenía mucho más miedo era por mi hijo. Uno por los hijos hace lo que sea. Y tú no sabes cuán doloroso fue tener a mi hijo allí secuestrado durante un buen número de horas, hasta que al final me dijeron que lo iban a soltar. Y digo “me dijeron” porque yo nunca supe sino muchos meses después si realmente lo habían liberado o no. En una de las crisis que me dio, cuando tuve casi paralizada la mitad del cuerpo por un fuerte dolor durante muchas horas, empecé a temer morir ahí, solo, sin mis seres queridos, sin que ellos supieran qué era lo que me estaba pasando.

– Fuiste excarcelado el 08 de enero, te vimos salir del Helicoide muy deteriorado, ¿por qué tardaste tanto en hablar con los periodistas?

Es importante recordar que todavía hay más de 500 presos políticos que aún no han sido excarcelados. Y aunque yo salí en enero, la libertad plena recién me la acaban de dar el 19 de marzo. Tuvieron que pasar 71 días para poder darte esta entrevista porque entre las medidas restrictivas judiciales que tenía estaba no utilizar mis redes sociales, no darle ninguna declaración a ningún medio de comunicación, ni nacional ni internacional, y estaba sometido a las órdenes del tribunal, que me llamaba cada 15 días para mi presentación.

– ¿Cómo te afectó todo esto a nivel físico y psicológico?

El aislamiento y la incomunicación son una forma de tortura moderna. Pero, además, perdí más de 12 kilos. Y yo tampoco soy un hombre obeso. Entonces, un hombre que no es obeso y pierda 12 kilos no es fácil. Perdí nueve kilos de masa muscular, según los estudios que me hicieron. Y obviamente también tenía dificultades para caminar, porque tuve un problema en la pierna y en el pie izquierdo, donde en algún momento llegué a pensar que hasta lo podía perder. Pero bueno, gracias a Dios pudimos salir de eso. Ya estoy bastante restablecido de salud. Los exámenes y los estudios dicen que estoy mejor de lo que me veo, gracias a Dios. Y bueno, dispuesto a seguir luchando por lo que viene.

– Justamente, los venezolanos estamos muy preocupados por lo que viene. Nos preocupa esa ruta que ha marcado los Estados Unidos.

Yo soy optimista. Yo siento que este camino es irreversible, el cambio es irreversible. Nosotros, en este mes y algo que me incorporé ya a la política, hemos tenido reuniones con muchas embajadas, con universidades, con distintos sectores de la sociedad civil venezolana, y quiero decirte que es unánime el sentir que esto no tiene marcha atrás, independientemente de los tiempos que estemos viendo. Estamos frente a una ruta que tiene tres fases: la fase de la estabilización, la fase de la recuperación y la fase de la transición hacia la democracia. No vamos a llegar a ella nunca si no hay una estabilización verdadera para que haya una recuperación. ¿Cuál es nuestro objetivo y nuestra meta? Ayudar a que esta ruta de tres fases termine bien y termine lo antes posible para beneficio de todos los venezolanos.

– ¿Cómo podemos ayudar?

No siendo indiferentes. Esta ruta empezó hace un rato. Empezó cuando en octubre de 2023 hubo la elección primaria presidencial que montó la Plataforma Unitaria Democrática y que ganó contundente e indiscutiblemente María Corina Machado, por cierto, acompañada por Convergencia. Después fuimos a la elección de julio de 2024, donde se supo claramente quiénes somos mayoría y quiénes no lo son. Y ahora estamos en esta nueva ruta de tres fases que yo estoy convencido de que, si todos ayudamos, vamos a tener una transición a la democracia que va a terminar en elecciones libres, democráticas y transparentes.

–  ¿Qué llamado le haces a los venezolanos en el exterior?

Primero, que no seamos indiferentes a lo que está pasando. Segundo, no creer que ya esto está listo, esto todavía es un proceso en el que hace falta ayudar y acompañar. Que nos puedan acompañar de las maneras que ellos crean: dándole difusión a las cosas que decimos, ayudándonos, hablando con sus gobiernos, siendo parte de todo lo que va a venir ahora, porque esta ruta, repito, está recién empezando. Es una primera fase que nosotros queremos que se acelere para que termine en lo que tiene que terminar, que es en una elección para que todos podamos votar. Que esos venezolanos que están afuera hagan presión para que los consulados que están en esos países puedan inscribir a cada venezolano que no ha tenido derecho a votar y puedan participar. Que eleven su voz a través de los medios de comunicación y de las redes sociales para dar apoyo a todo lo que venimos haciendo en el país, para que todo venezolano que quiera regresar nuevamente a Venezuela pueda hacerlo y que Venezuela se convierta nuevamente en un país de oportunidades para todos.

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