COVID-19 en Venezuela: “Nos estamos muriendo entre desinformación, escasez y especulación”

A diario mueren personas por Covid-19 que no son registradas por el oficialismo y las vacunas sólo se consiguen en el mercado negro en dólares

MARINELLYS TREMAMUNNO / ESPECIAL PARA CUBANET

ROMA, Italia.- La pandemia de la COVID-19 está “fuera de control” en Venezuela. Así lo alertó recientemente la ONG “Médicos Unidos de Venezuela” (MUV): “Cada vez es más evidente que no hay control de la información. No hay control de la morbilidad. No hay control de las muertes. No hay control de lo que sucede en (los) hospitales y tampoco hay control de las vacunaciones”, publicó la conocida ONG en su cuenta de Twitter.

Estas declaraciones contrastan con las cifras oficiales del régimen de Nicolás Maduro. Al momento de escribir este artículo, la web Patria Blog registra sólo 260 740 casos positivos y 2 958 fallecidos, en una población promedio de 28 millones de habitantes, números que parecen surreales si los comparamos con el resto de los países de la región, en donde las estadísticas hablan de más de 36 millones de contagios, con una tasa de mortalidad que triplica la media mundial (162 personas mueren por COVID-19 por cada 100 000 habitantes).

Entonces, ¿Venezuela es un ejemplo de gestión de la pandemia? Por el tuit de “Médicos Unidos de Venezuela” (MUV) es evidente que no, por eso en CubaNet recogimos algunos testimonios para conocer de primera mano la realidad que viven los venezolanos. Así conversamos con el Dr. Jorge Yéspica Dávila, médico ginecólogo y miembro de la mencionada organización no gubernamental, quien confirmó que la población no tiene conocimiento de las cifras reales de la pandemia en el país.

“Para mí el gobierno se ha encargado de hacer un maquillaje que usa a su conveniencia. ¿Por qué lo digo?, porque como médico nosotros sabemos de muchas personas que han muerto y no aparecen en los registros. Por ejemplo, en estos días murieron dos o tres personas en Villa de Cura y después, en el reporte de (la vicepresidenta) Delsy (Rodríguez), no se mencionó a esos fallecidos”, dijo.

Un ciudadano común, que no quiso identificarse, describió cómo se vive la situación a las afueras del Hospital Central de Maracay, en donde pasó la noche en espera de noticias de un familiar que estaba hospitalizado por otra patología. “Me estacioné para pernoctar en un estacionamiento amplio que existe en el hospital y allí está la unidad precisamente para los sintomáticos respiratorios, y muchas personas pernoctan allí esperando noticias de sus familiares. Estuvimos alrededor de tres o cuatros días corridos y en ese tiempo, sobre todo en las noches, pude ver como fallecían personas. De hecho, en una oportunidad me quedé contándolos desde mi carro, porque llamaban ´familiares de fulano´ y sale la persona corriendo y viene llorando, se abrazan, lloran todos y se repetía ese escenario cada media hora, cada una hora, cada 45 minutos. En una noche logré contar entre 9 y 12 fallecidos, solo en ese sitio. Otro día 5-6 personas más, otro día 5-6 personas más, era algo sorprendente”, aseguró.

Este testimonio no sólo confirma la denuncia de manipulación de las cifras de la pandemia, sino que además se conoció que tal desinformación es consecuencia de la censura impuesta por el régimen, principalmente a los médicos. “Hay mucha desinformación y quienes tienen que informar más de esto son los médicos; pero en la radio, en la prensa, en las redes, quienes informan son Jorge Rodríguez (un psiquiatra que hoy es presidente de la Asamblea Nacional electa por el régimen y cuando inició la pandemia era el ministro de Comunicación) y la hermana Delcy Rodríguez, porque hay como una pared frontal para que nosotros no hablemos, porque nosotros sí decimos la verdad”, indicó Yéspica Dávila.

De hecho, “en una oportunidad recuerdo que en la noche fue tanta la desesperación que me salí del carro y me senté en la acera a llorar, de ver cómo estaban falleciendo personas a causa de la COVID-19. ¡No es mentira!, y más aún me parece que las cifras que oficializan a nivel de medios de comunicación no son las reales. Es mucho más grande la cifra de personas que han fallecidos por COVID-19”, confirmó el testimonio anónimo. Sólo en su familia fallecieron tres personas en una semana como consecuencia dela enfermedad.

Mueren dos médicos al día

El pasado 16 de junio la organización “Médicos Unidos de Venezuela” recordó que se cumplió un año desde que se reportara el primer médico fallecido por el virus chino en el país suramericano, y alertó que tales muertes continúan. “Cuando se conmemora un año del fallecimiento del primer trabajador de la salud por COVID-19, un médico epidemiólogo zuliano, rendimos homenaje póstumo a los 651 trabajadores que tenemos registrados fallecidos defendiendo la salud y la vida de la población”, escribió la ONG en Twitter, confirmando que “en Venezuela mueren, en promedio, dos trabajadores del sector salud a diario”.

Se ha hecho tan frecuente la noticia de las muertes en el personal sanitario venezolano que cualquiera está expuesto a ser una víctima más: “La última operación de cesárea que hice fue hace aproximadamente dos meses, y el anestesiólogo y su esposa que era la instrumentista lamentablemente fallecieron”, aseguró el ginecólogo, para luego comparar la situación en la región.

“Estados Unidos estaba alrededor de 1.5 % de mortalidad del personal de salud, y así sucesivamente Chile 0.09%; pero Venezuela está casi del 26 al 30%. Es sumamente elevado y estaba leyendo un comunicado de Médicos Unidos por Venezuela, del que también formo parte, y decía que el país donde menos vacunas se han colocado es Venezuela. Aquí en Venezuela lo primero que se hizo fue vacunar al presidente, porque es el presidente y después vacunar a todos los que están en el entorno. En el entorno quiero decir familiares, amigos, vulgarmente llamados enchufados. Eso es falta de gobierno”, dijo.

Venta de oxígeno y de vacunas

A este desgobierno se suma la escasez de más del 90% de las medicinas que ya afectaba a Venezuela antes de la llegada del COVID-19 y, en consecuencia, el macabro negocio que se ha creado en torno a la comercialización de oxígeno. “He visto mucho déficit de oxígeno, medicamentos y todo lo demás. Vi como unas personas corrían con bombonas de sus carros, pagándola en dólares, porque no existían los recursos en ese hospital para eso”, afirmó el testimonio anónimo.

Pero esta situación no sucede sólo con el oxígeno, lamentablemente esta dinámica se ha hecho común con cualquier producto de primera necesidad. La especulación en dólares es pan nuestro de cada día en el castrocomunismo de Nicolás Maduro, incluso en el sector sanitario.

“En Venezuela no solamente nos estamos muriendo por desnutrición, por la falta del poder adquisitivo, nos estamos muriendo porque están jugando con la salud del venezolano. No nos están colocando la vacuna a los médicos y mucho menos a la población en general. Además, no han llegado las vacunas de una forma normal, como debería ser y ya hay personas vendiendo vacunas en la calle. Aquí en Venezuela todo lamentablemente es un negocio, es la lucha del vivo contra quien necesita un medicamento o cualquier cosa. Las vacunas deberían ser dadas por el Estado, pero aquí hay personas vendiendo en dólares la vacunas. Eso debería ser denunciado, porque no puede ser que alguien se esté aprovechando de esta pandemia para lucrarse en contra de la población afectada”, denunció el médico venezolano.

FUENTE: COVID-19 en Venezuela: “Nos estamos muriendo entre desinformación, escasez y especulación” (cubanet.org)

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